Teorías, paradigmas y tecnología




El enfoque desde el que se aborde la integración de la tecnología impacta en el efecto de la misma en el ámbito escolar, las diferentes teorías educativas (conductismo, cognitivismo, constructivismo, inteligencias múltiples, conectivismo) aportan desde su concepción elementos distintos para la mediación tecnológica, cabe aclarar que se asume que ninguna teoría conceptualmente es superior a otra. El enfoque en la instrucción, en el estímulo, en el premio y en el castigo se complementó con una propuesta de autores como Piaget y  Vygostky que permitió contemplar en el proceso educativo la interacción entre los agentes, las prácticas de aula, los saberes previos y la construcción social (Cubero, 2005), el constructivismo apuesta por la horizontalidad en el proceso de enseñanza de aprendizaje que permitía romper la jerarquización y el discurso de poder en la práctica docente y construir con el estudiante como par de conocimiento, entendiéndolo “como un participante activo que con el apoyo de agentes mediadores establece relaciones entre su bagaje cultural y la nueva información para lograr reestructuraciones cognitivas que le permitan atribuirle significado a las situaciones que se le presentan” (Tovar, Gutiérrez, Pinilla y Parra, 2006)

La visión tradicional de una inteligencia única en el ser humano fue controvertida por Gardner  quién define la inteligencia “como un potencial biopsicológico para procesar información que se puede  activar en un marco cultural para resolver problemas o crear productos que tienen valor para una cultura” (Pérez  y Beltrán,  2006) y propone inteligencias que se interconectan entre sí en forma compleja,  8 distintas que son inteligencia lingüística, inteligencia lógico-matemática, inteligencia espacial, inteligencia corporal, inteligencia musical, inteligencia interpersonal, inteligencia intrapersonal, e inteligencia natural.

El constructivismo y la teoría de las inteligencias múltiples tienen en común no declarar expresamente cuál es el papel de los artefactos materiales en el proceso de aprendizaje, no significa esto que no consideren la tecnología parte del proceso educativo, de hecho inclusive el conductismo tiene un uso específico para la tecnología, pero en los casos anteriores como  medio y no como mediación, descartando la implicación de las posible modificaciones en los procesos de aprendizaje de la mano de los cambios tecnológicos.  George Siemens (2005) propone desde el conectivismo una visión sobre la influencia de la tecnología en el aprendizaje, “El conocimiento personal es como una red, que se alimenta tanto de organizaciones como de instituciones, las cuales retroalimentan la red,  para que se cree nuevo aprendizaje para el individuo. Este ciclo de desarrollo cognitivo […]  permita a los aprendices mantenerse al día en su campo mediante las conexiones que han formado. El conectivismo no solo integra la noción de aprendizaje en red que también se intuye en la constructivismo social sino que además anuncio a la tecnología como el medio expedito para tal fin.

Este ejercicio plantea entonces del constructivismo, el carácter interaccional y social  del aprendizaje, de la teoría de las inteligencias múltiples, la visión de la integración tecnológica que no está limitado a un tipo de inteligencia y que la define como la relación compleja de varios tipos,   y del conectivismo la visión de la tecnología como mediadora de un aprendizaje en red.  La educación entendida como un proceso humano indisociable de las prácticas sociales ha estado en permanente e intrínseca relación con la tecnología. Desde esa visión es posible entender la función que se propone para el Paradigma Sociocultural (PS) como marco  articulador de la tecnología en la escuela.

El PS propondrá una integración tecnológica que se posibilita debido a las relaciones entre agentes, los contextos, el entorno y las particularidades de las situaciones en escena. Desde el PS se reconoce  que el sujeto construye conocimiento mediante el proceso activo de información que le llega de su entorno y que comparte con otro. El aprendizaje se da cuando se apropia la realidad (con todas sus contingencias y variables), para la cual se activan los conocimientos previos, y las interacciones con los demás.

El uso de la denominación de herramientas e instrumentos para entender los procesos de mediación sesgaría conceptualmente hacia lo técnico, por eso el término artefacto según conceptualización de Cole (1999) permite una visión más general del alcance del concepto, “un aspecto del mundo material que se ha modificado durante la historia de su incorporación a la acción humana dirigida a metas” que no se queda en lo técnico sino que propone categorías conceptuales y materiales y que se construyen a partir de los mismos procesos mentales . Desde la anterior noción entonces se propone, la mediación como la acción a través de artefactos que permiten a un sujeto la interrelación con el entorno y los otros (Vygotsky, 1998).

Los artefactos materiales presentan una evolución en relación con el desarrollo tecnológico, entendiendo la tecnología como una agrupación de conocimientos científicos que solucionan desde lo técnico problemas prácticos (Quintanilla, 1998), sin reducirla como es usual a la innovación tecnológica asociada a lo nuevo, lo revolucionario, entender que esa reducción sacrifica la relación que existe entre el sujeto y la tecnología es fundamental para comprender como cambia la tecnología el entorno.

Lo tecnológico planteado desde la no temporalidad y no espacialidad del conocimiento como características primordiales del objetivo de ser útil a la humanidad, la razón misma de la invención de la escritura (Lévy, 1993). Desde este escenario se puede evaluar  las actividades mediadas con tecnología, donde el ejercicio colectivo se interpreta desde el contexto, convirtiendo lo virtual en real por medio de la acción.

Para ello deben existir  políticas institucionales y educativas  que conciban la utilización de la tecnología en el diseño de las actividades pedagógicas como una construcción permanente , donde esos principios guías y otros tantos se pueden tomar como referente, partiendo que lo tecnológico esta hecho a la medida del hombre, y de tal manera que el hombre del ayer no es el del ahora, ni el de mañana,  la sociedad cambia  en dinámicas determinadas por la interacción de la tecnología, la comunicación y  educación, el reto es no perderse en el cambio e implementar los ajustes necesarios para integrarse en la sociedad del conocimiento.

Referencias
Cole, M. (1999). Psicología Cultural. Madrid: Ediciones Morata.
Cubero, R. (2005). Elementos Básicos para un Constructivismo Social. Avances en Psicología Latinoamericana, 23, 43-61.
Lévy, P. (1993). ¿Qué es lo virtual? Barcelona: Paidós.
Pérez, L  y Beltrán, J. (2006). Dos Décadas de "Inteligencias Múltiples": Implicaciones para la Psicología de la Educación. Papeles del Psicólogo, 27 (3), 147-164.
Quintanilla, M. (1998) Técnica y cultura. En Revista Teorema. 17(3), 49-69.
Siemens, G. (2005). Connectivism: A Learning Theory for the Digital Age. International Journal of Instructional Technology and Distance Learning , 2(1), 1-10.
Tovar, C.,  Gutiérrez, L.,  Pinilla, B. y Parra, C. (2006). Límites del Constructivismo Pedagógico. Educación y Educadores, 9(1), 11-31.
Vygotsky, L. (1988) El desarrollo de los procesos psicológicos superiores. Barcelona: Editorial Grijalbo.


1 comentario:

  1. Juan: Me gustó lo que pusiste en cuanto a las politicas instiucionales.
    Saludos

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